3.2.3 La “Década Ominosa”(1823-33)
La presencia de las tropas francesas hasta 1828 permitió a Fernando VII restablecer de nuevo el absolutismo.
En 1824 tras la Batalla de Ayacucho, se desmorona el poder español en América. Bolívar y San Martín habían acordado actuar coordinadamente para expulsar a los españoles y así asegurar su independencia. San Martín cruzó los Andes y liberó Chile, y de ahí se dirigió hacia Perú. Por su parte, Bolívar independizó Nueva Granada, pero su confederación se fraccionará en varios estados (Venezuela, Colombia y Ecuador. En Méjico también estalla la rebelión en 1821, alentada por los sucesos en España.
Tras estos acontecimientos, sólo quedarán en manos españolas Puerto Rico, Cuba y Filipinas.
En esta época también hay persecución de los liberales y colaboradores del gobierno del Trienio.La situación económica no mejoró hasta que el ministro López Ballesteros reformó la Hacienda acudiendo a mejoras de corte liberal.
Tras la marcha de los franceses, hubo nuevos pronunciamientos. Quizá el más conocido es el protagonizado por Torrijos en 1831.
Fusilamiento de Torrijos, por Gisbert.
El fusilamiento de los conjurados en la playa de Málaga está aquí representado por un pintor romántico que idealiza al líder liberal, que aparece en una actitud de firmeza ante la tragedia. Los gestos de los personajes hacen de esta obra uno de mis cuadros preferidos. He buscado una imagen de gran calidad para que lo apreciéis con todo detalle. Mirad los rostros, uno por uno
El asunto más acuciante para el rey en este periodo no fue ninguno de éstos, sin el problema sucesorio. No tuvo hijo varón, y según la Ley Sálica, impuesta por los Borbones, antes que cualquier fémina debe heredar el trono un varón en la misma línea (hermanos del rey) o anterior (tíos, etc.). Así la cuestión sucesoria ponía la corona, a la muerte del rey, en manos de su hermano Carlos María Isidro, ferviente absolutista.
Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando VII
En 1830 tuvo una hija, Isabel, por lo que Fernando VII publicó la Pragmática Sanción, que derogaba la Ley Sálica y que permitía a las mujeres acceder al trono español en ausencia de herederos varones (el decreto había sido originalmente aprobado en 1789, pero nunca se promulgó oficialmente). Hasta entonces, Carlos había sido el heredero de su hermano. Su rechazo a dicho documento conllevará al comienzo del Conflicto Carlista a su muerte, en 1833.